Preguntas Técnicas Frecuentes

A continuación se encuentran las Preguntas Frecuentes Técnicas (PFTs) sobre la Huella Ecológica. Si usted tiene una pregunta sobre la Huella Ecológica que no se incluye en esta relación, puede visitar nuestra página de Preguntas Frequentamentes Generales.

   


General

     

¿Qué mide la Huella Ecológica?

     

Las cuentas de la Huella Ecológica responden una pregunta de investigación específica: ¿Cuánta capacidad biológica del planeta es demandada por una determinada actividad o población humana? Para responder esta pregunta, la Huella Ecológica mide la cantidad de tierra y agua biológicamente productivas que un individuo, una ciudad, un país, una región, o toda la humanidad utiliza para producir los recursos que consume y para absorber los desechos que genera con la tecnología y práctica de administración de recursos actuales. Esta demanda sobre la biósfera puede ser comparada a la biocapacidad, que es una medida de la cantidad de tierra y agua biológicamente productiva disponible para el uso humano. Tierra biológicamente productiva incluye áreas como las tierras de cultivo, los bosques, y las áreas de pesca, y excluye desiertos, glaciares y el mar abierto.

   

Las hectáreas globales son hectáreas con una productividad promedio mundial para todas las áreas terrestres y acuáticas productivas en determinado año. Los estudios que siguen los Estándares de la Huella Ecológica actuales (www.footprintstandards.org) utilizan las hectáreas globales como unidad de medida. Esto permite que los resultados de la Huella Ecológica sean globalmente comparables, tal como las evaluaciones financieras usan una moneda, como dólares o euros, para comparar transacciones y flujos financieros en el mundo.

   

Qué es biocapacidad?

   

La biocapacidad representa la habilidad de los ecosistemas para producir materiales biológicos útiles y para absorber desechos generados por los humanos, utilizando tecnologías de administración y extracción actuales. Los materiales biológicos útiles se definen como aquellos materiales que la economía humana ha demandado en determinado año. La Huella Ecológica mide la demanda sobre esta capacidad productiva.

   

¿Qué es sobregiro?

   

Sobregiro, que en este contexto significa sobregiro ecológico, ocurre cuando la demanda de una población sobre un ecosistema excede la capacidad del ecosistema para regenerar los recursos que consume y para absorber sus desechos. La Huella Ecológica es usada frecuentemente para calcular el sobregiro ecológico global, lo cual ocurre cuando la demanda de la humanidad sobre la biósfera excede la disponibilidad de capacidad biológica del planeta. Por definición, el sobregiro lleva al agotamiento del capital biológico que sostiene la vida en el planeta y/o a una acumulación de productos de desecho.

   

¿Cuál es la forma apropiada de usar el término Huella Ecológica?

   

El término Huella Ecológica, con iniciales en mayúscula, es un nombre propio que se refiere a una pregunta específica de investigación: ¿Cuánto de la capacidad biológica del planeta es requerida por una determinada actividad o población humana? Frecuentemente, la palabra ‘carbon footprint’ es usada genéricamente para referirse al impacto humano sobre el planeta, o a una pregunta de investigación diferente. Por ejemplo, el término, the ‘huella de carbono’ frecuentemente se refiere al número de toneladas de carbono emitidas por una persona o empresa específica durante un año, o al número de toneladas de carbono emitidas en la fabricación y transporte de un producto. Existe un componente de carbono en la Huella Ecológica, el cual mide la cantidad de capacidad biológica, en hectáreas globales, demandada por las emisiones humanas de dióxido de carbono proveniente de combustibles fósiles.

   

El término Huella Ecológica ha sido excluido deliberadamente de ser registrado para promover su amplio uso. Global Footprint Network trabaja para mantener el valor de este término promoviendo que nuestros socios y otros que utilicen la palabra huella o Huella Ecológica apliquen el término consistentemente, usando la definición encontrada en los Estándares de la Huella Ecológica (www.footprintstandards.org). Global Footprint Network promueve que las investigaciones que respondan a diferentes preguntas no sean consideradas como Huella Ecológica.

   

¿Es la Huella Ecológica una medida de capacidad de carga?

   

La capacidad de carga es un término técnico que se refiere a la máxima población de una especie que una determinada área terrestre o marina puede sostener. Muchas especies tienen necesidades de consumo claramente definidas y consistentes, haciendo que la capacidad de carga sea fácil de definir y calcular. No obstante, para los humanos, la capacidad de carga requiere suposiciones sobre el consumo de recursos por persona en el futuro, estándares de vida y deseos “wants” (distintos de necesidades “needs”), productividad de la biósfera, y los avances de la tecnología. Por lo tanto, la capacidad de carga para humanos en un área es inherentemente especulativa y difícil de definir.

   

Las cuentas de la Huella Ecológica se acercan a la pregunta sobre la capacidad de carga desde un ángulo diferente. Las Huellas Ecológicas no son estimados especulativos sobre un estado potencial, sino son una contabilidad sobre el pasado. En lugar de preguntar cuánta gente puede vivir en el planeta, la Huella Ecológica hace la pregunta al revés y considera solo años presentes y pasados. La Huella pregunta cuántos planetas fueron necesarios para sostener a todas las personas que vivieron en un planeta en un determinado año, según el estándar de vida, la producción biológica y la tecnología de ese año. Esta es una investigación científica y una pregunta contable que puede ser respondida a través del análisis de conjuntos de datos documentados e históricos.

   

Metodología

   

¿Cómo se calcula una Huella Ecológica?

   

Las Huellas Ecológicas pueden ser calculadas para individuos, grupos de personas (como una nación por ejemplo) y actividades (como la fabricación de un producto).

   

La Huella Ecológica de una persona se calcula considerando todos los materiales biológicos consumidos y todos los desechos biológicos generados por esa persona en un determinado año. Todos estos materiales y desechos son luego traducidos individualmente a un equivalente de hectáreas globales.

   

Para lograrlo, la cantidad de material consumido por esa persona (toneladas al año) se divide entre el rendimiento de un área de terreno o mar específico (toneladas anuales por hectárea) de donde fue cosechado o recogido, o donde el material de desecho fue absorbido. El número de hectáreas que resultan de este cálculo son convertidas a hectáreas globales usando factores de rendimiento y equivalencia. La suma de las hectáreas globales necesarias para sostener el consumo de recursos y absorción de desechos de esa persona es su Huella Ecológica.

   

La Huella Ecológica de un grupo de personas, como una ciudad o una nación, es simplemente la suma de las Huellas Ecológicas de todos los residentes de esta ciudad o nación. También es posible construir una Huella Ecológica de la producción de una ciudad o nación, la cual suma la Huella Ecológica de todos los recursos extraídos y desechos generados dentro de las fronteras de la ciudad o nación.

   

La Huella Ecológica de una actividad, como la producción de un bien (un avión) o un servicio (proveer seguros) es la economía humana, se calcula al sumar la Huella Ecológica de todo el material consumido y desechos generados durante esa actividad. Al calcular la Huella de una empresa o una organización, las actividades que serán incluidas dentro de la organización deben ser claramente definidas.

   

¿Qué es una hectárea global?

   

Para permitir que diferentes tipos de terreno sean comparados utilizando un denominador común, se utilizan factores de equivalencia para convertir hectáreas físicas de diferentes tipos de terreno, como tierras de cultivo y pastizales, en la unidad común de hectáreas globales. El uso de hectáreas globales reconoce que diferentes tipos de terreno tienen diferentes habilidades para producir bienes y servicios útiles para los humanos. Una hectárea de tierra de cultivo puede producir una mayor cantidad de productos alimenticios útiles y valiosos que una sola hectárea de tierras de pastoreo, por ejemplo. Al convertirtanto las tierras de cultivo como las tierras de pastoreo en hectáreas globales, pueden ser comparadas equitativamente.

   

Una hectárea global es una unidad común que comprende la productividad promedio de toda el área de tierra y mar biológicamente productiva en el mundo en un determinado año. Áreas biológicamente productivas incluyen tierras de cultivo, bosques y áreas de pesca, y no incluyen desiertos, glaciares y el mar abierto. Las hectáreas globales son la unidad común y estandarizada utilizada para reportar la Huella Ecológica y la biocapacidad a través del tiempo y para áreas en todo el planeta. Ya que la producción global total cambia a través del tiempo, la cantidad de material físico producido por una sola hectárea global también cambia a través del tiempo.

   

Hectáreas globales también pueden ser convertidas a acres globales.

   

 ¿Qué es un factor de equivalencia?

   

El factor de equivalencia es el factor clave que permite que tierra de diferentes tipos sean convertidas a la unidad común de hectáreas globales. El factor de equivalencia es un factor de la escala basado en la productividad que convierte una hectárea de tierra promedio mundial de un tipo específico, como tierra de cultivo o bosque, en un número equivalente de hectáreas globales. Estos factores de equivalencia están basados en las evaluaciones de la productividad relativa de la tierra de acuerdo con diferentes tipos de terreno en un determinado año. En las cuentas de Huella Ecológica más actualizadas, un índice de idoneidad para la producción agrícola es usado como una medida representativa de la capacidad productiva de diferentes tipos de terreno. Otros métodos actualizados y refinados para este cálculo están siendo continuamente explorados.

   

¿Qué es un factor de rendimiento?

   

De acuerdo con determinado tipo de terreno, como las tierras de cultivo, la habilidad de un área para producir bienes y servicios útiles puede variar dramáticamente según factores tales como el clima, la topografía, o la forma de administración. Los factores de rendimiento permiten que diferentes áreas del mismo tipo de terreno sean comparadas basándose en el denominador común de rendimiento. Los factores nacionales de rendimiento para las tierras de pastoreo, por ejemplo, comparan la productividad de tierras de pastoreo promedio en una nación específica con el promedio mundial de las tierras de pastoreo. Estos factores de rendimiento convierten una hectárea de un tipo de terreno específico, como las tierras de pastoreo, dentro de un determinado país, a un número equivalente de hectáreas del mismo tipo de terreno con promedio mundial. Así, los factores de equivalencia pueden ser utilizados para convertir las hectáreas de un tipo de terreno con promedio mundial a hectáreas globales.

   

El factor de rendimiento nacional para determinado tipo de terreno se calcula como el ratio del rendimiento nacional promedio de este tipo de terreno, por ejemplo, bosques alemanes, al rendimiento mundial promedio de ese tipo de terreno. Los factores de rendimientos se calcular para cada tipo de terreno en casa país en cada año.

   

¿Cuándo debo utilizar las unidades hectáreas globales, hectárea-años globales, y hectáreas globales por año?

   

Una hectárea global es un área con productividad normalizada que provee un flujo definido continuo de bienes y servicios para el uso humano. Técnicamente, una persona con una Huella Ecológica de 5 hectáreas globales demanda 5 hectáreas globales de área en cualquier período de tiempo. En un año, esa persona demanda la cantidad de bienes y servicios producidas por 5 hectáreas globales en ese año. En dos años, esa persona demanda la cantidad de bienes y servicios producidos por 5 hectáreas globales en dos años. En un día, esa persona demanda la cantidad de bienes y servicios producidos por 5 hectáreas globales en un día, y así continúa. Dado que la Huella Ecológica se refiere a una demanda continua, y la biocapacidad se refiere a un suministro continuo, ambos están correctamente reportados en hectáreas globales.

   

En el caso de una actividad con un inicio y un fin definido, como la creación de un producto individual, se requiere un tipo de unidad diferente. Al calcular la Huella Ecológica de un producto, el producto no quiere un flujo continuo de bienes y servicios, más bien demanda la cantidad de bienes y servicios producidos por un determinado número de hectáreas globales en un período de tiempo específico. Producir un libro, una manzana, o una mesa, los cuales requieren el uso de un área específica por un período de tiempo finito, tiene una Huella Ecológica que se reporta adecuadamente en ‘hectárea-años globales.’

   

En el caso de un producto cuyo consumo es amortiguado a través del tiempo, como los materiales en la estructura de un edificio, el producto comienza con una Huella Ecológica total medida en hectárea-años globales. A continuación, esta Huella Ecológica total se divide a través de la vida del edificio, por lo que la Huella Ecológica de un producto durable en cualquier año se expresa en hectárea-años globales por año, o hectáreas globales.

   

No existen casos de contabilidad de la Huella Ecológica donde el uso de ‘hectares globales por año’ sea correcto.

   

¿Cómo es que la Huella Ecológica toma en cuenta los flujos de desechos?

   

Desde la perspectiva de la Huella Ecológica, el término “desecho” incluye tres diferentes categorías de materiales, y cada categoría es tratada de forma diferente dentro de las cuentas de la Huella.

   

Primero, los desechos biológicos como los residuos de cosechas, recortes de árboles cortados, y el dióxido de carbono emitido de combustibles fósiles o de madera están todos incluidos dentro de las cuentas de la Huella Ecológica. Una vaca pastando en una hectárea de pastizales tiene una Huella de una hectárea tanto para la creación de sus productos biológicos alimenticios y para la absorción de sus productos biológicos de desecho. Esta misma hectárea provee ambos servicios, por lo que se contabiliza la Huella de vaca dos veces (una para la producción material y una para la absorción de desechos). Esto resulta en un doble conteo del área real necesaria para mantener a la vaca. La Huella asociada a la absorción de todos los materiales biológicos que son recolectados ya están contados en la Huella de estos materiales.

   

Segundo, los desechos también se refieren al material específicamente enviados a los rellenos sanitarios. Si estos rellenos sanitarios ocupan lo que previamente era biológicamente productiva, entonces la Huella de estos desechos en el relleno sanitario pueden ser calculados como el área utilizada para su almacenamiento a largo plazo.

   

Finalmente, los desechos también pueden referirse a los tóxicos y contaminantes emitidos por la economía humana que no pueden ser absorbidos o descompuestos mediante procesos biológicos, como muchas clases de plásticos. Como la Huella Ecológica mide el área requerida para producir material o absorber desechos, materiales como los plásticos que no son creados por procesos biológicos ni absorbidos por sistemas biológicos no tienen una Huella Ecológica definida. Estos materiales pueden ocasionar daño a los ecosistemas cuando son liberados en el medio ambiente, y esta pérdida de biocapacidad puede ser medida utilizando la Huella Ecológica. Sin embargo, estas evaluaciones son difíciles y frecuentemente incompletas. Evaluaciones de la Huella de tóxicos y contaminantes, cuando han sido completadas, generalmente se refieren a la Huella de la extracción, procesamiento, y manipulación de estos materiales, pero no a la Huella de crear o absorber estos materiales.

   

¿Cómo es que la Huella Ecológica toma en cuenta el reciclaje?

   

Como la Huella Ecológica refleja la demanda por un área productiva para hacer recursos y absorber desechos, el reciclaje puede disminuir la Huella Ecológica al disminuir la extracción de productos vírgenes, y reduciendo el área necesaria para absorber desechos. El reciclaje de papel, por ejemplo, puede disminuir la cantidad total de madera virgen que debe ser cortada para satisfacer la demanda global por papel, así reduciendo la Huella Ecológica total de la humanidad.

   

El ahorro que resulta del proceso de reciclaje puede ser atribuido a la persona que recicla el material y/o a la persona que adquiere material reciclado en una variedad de formas:

   

   

Diferentes investigadores utilizando diferentes principios para atribuir los ahorros provenientes del reciclaje, y los estudios de la Huella compatibles con los estándares (www.footprintstandards.org) harán explícita su método de atribución. No obstante, más allá de los métodos de atribución, las mayores reducciones en Huella Ecológica generalmente se alcanzan al reducir el monto total de los materiales consumidos, y no intentando reciclarlos posteriormente.

   

Interpretación y Críticas

   

¿La Huella Ecológica es demasiado simplista?

   

Ningún modelo o conjunto de cuentas ambientales puede capturar la complejidad de los muchos sistemas ecológicos diferentes que existen en el planeta. La Huella Ecológica intenta responder una sola pregunta específica de investigación que tiene amplio alcance: ¿Cuánta capacidad del planeta utilizamos en comparación con la capacidad disponible? Al comparar el área que demandamos con el área disponible, las cuentas de la Huella son fáciles de visualizar y comunicar, y proveen la única respuesta exhaustiva disponible para esta pregunta de investigación. Como sucede con cualquier conjunto de datos, una imagen más completa del estado del planeta puede obtenerse al combinar las cuentas de la Huella con indicadores complementarios centrados en otros aspectos importantes de la sostenibilidad.

   

¿Cómo es que tantos componentes tan heterogéneos pueden ser combinados de forma significativa en un único indicador compuesto?

   

A diferencia de la mayoría de índices agregados, como el flujo de materiales ambientalmente ponderado o varios índices de desempeño ambiental, la Huella Ecológica no asigna un peso arbitrario a los componentes individuales para luego sumarlos. Más bien, todos los diferentes tipos de tierra y mar sobre los que existe demanda se normalizan en una unidad común, hectáreas globales, basado en datos empíricos en la productividad relativa de estos tipos de área diferentes. Esta normalización no es arbitraria y está basada en características observables y científicamente comprobables de las áreas de tierra y mar.

   

Indicadores agregados como la Huella Ecológica tienen un valor agregado más allá de sus partes al transmitir una gran cantidad de información en un pequeño espacio. El uso de hectáreas globales también muestra las sustituciones y los intercambios que frecuentemente ocurre entre diferentes ecosistemas, y puede comparar la demanda comparada sobre la naturaleza con el suministro de capacidad biológica agregado.

   

Sin embargo, como cualquier otro indicador compuesto, los datos agregados de la Huella Ecológica tienen limitaciones. Los datos agregados usados aisladamente pueden crear una visión demasiado simplista de sistemas complejos y dar la impresión que las mejoras en un área siempre compensan los deterioros en otras. Las verdaderas cuentas de Huella Ecológica pueden desagregarse en componentes individuales, como los siete principales tipos de terreno o cientos de diferentes categorías de productos.

   

¿La Huella Ecológica asume que diferentes tipos de terreno pueden ser sustituidos entre ellos?

   

Al expresar todos los diferentes tipos de terreno en la unidad común de hectáreas globales, los análisis de la Huella Ecológica pueden comparar las demandas de un tipo de terreno con las demandas de otro basándose en su uso de la capacidad productiva limitada de la biósfera. Como una regla general, diferentes tipos de terreno pueden sustituirse mutuamente basado en su biocapacidad. Una hectárea física promedio de tierra de pastoreo, por ejemplo, tiene aproximadamente un cuarto de la biocapacidad de una hectárea física promedio de tierra de cultivo. En otras palabras, aproximadamente cuatro veces el número de hectáreas de tierra de pastoreo promedio son necesarias para producir la misma cantidad de carne de res que una hectárea promedio de tierra de cultivo.

   

A pesar de que la capacidad productiva es posiblemente el método empírico más sólido para comprar diferentes tipos de terreno, esta equivalencia se rompe para grandes cambios, o cuando se comparan dos ecosistemas altamente especializados. En estos casos, la Huella Ecológica de cada tipo de terreno puede ser vista por separado. Lo más importante, no obstante, es que una Huella agregada excesiva en relación a la biocapacidad agregada indica que por lo menos un tipo de ecosistema o tipo de terreno productivo está siendo demandado más allá de su disponibilidad.

   

Al parecer, la Huella Ecológica no toma en cuenta la tecnología. Si la tecnología continúa mejorando nuestras vidas y haciendo más eficiente nuestro consumo, ¿por qué deberíamos estar preocupados por el actual estado de sobregiro?

   

Como un instrumento de contabilidad, la Huella Ecológica en cualquier año refleja la tecnología prevaleciente en aquel año al calcular la demanda total de capacidad biológica. Las cuentas documentan sólo los momentos históricos conforme ocurren. Conforme nueva tecnología de generación de electricidad renovable es introducida, por ejemplo, la Huella Ecológica de la hora kilowatt de electricidad promedio ha disminuido, ya que menos carbono proveniente de combustibles fósiles es emitido por unidad de energía. Conforme la producción de papel se hace más eficiente, generando menos desechos por unidad de papel, la Huella Ecológica del papel ha disminuido a su vez. Entonces, la Huella Ecológica no hace suposiciones sobre las posibilidades tecnológicas, más bien refleja su actual influencia sobre nuestra demanda sobre el planeta.

   

Sin embargo, un análisis global de la Huella Ecológica muestra que cada año desde mediados de la década de 1980, la humanidad ha demandado más capacidad productiva de lo que la biósfera puede proveer, y el aumento histórico en rendimiento y eficiencia no ha podido compensar el incremento en la demanda. Como resultado, el sobregiro global se ha incrementado a través del tiempo. Por definición, este sobregiro lleva al agotamiento del capital biológico y a la acumulación de desechos en la biósfera. Este estado representa un riesgo para la sociedad global actual, ya que aumenta el potencial de shocks de precios, interrupción de cadenas globales de suministros, recesión económica, y agitación política.

   

¿Por qué importa la Huella Ecológica si las naciones, por ejemplo, pueden importar recursos escasos de otros lugares?

   

Cuando la demanda de una nación por bienes y servicios ecológicos excede lo que pueden suministrar sus propios ecosistemas, la nación puede balancear este déficit ecológico de dos maneras: importando recursos de otro lugar, o utilizando sus propias provisiones de capital ecológico. Algunas naciones usan una combinación de ambas, al sobre utilizar su propia biocapacidad para exportar mientras simultáneamente importan biocapacidad adicional de otro lugar. Mediante la comparación de la Huella Ecológica de una nación con su propia biocapacidad puede determinarse si, a largo plazo, una nación es capaz de sostener sus propias demandas dentro de sus propias fronteras. A una escala global, todas las naciones no pueden ser importadores netos, y las naciones que dependen de la competencia por importaciones cada vez más escasas estarán en riesgo.

   

¿Qué nos puede decir el Análisis de la Huella Ecológica sobre el futuro del planeta? ¿Estamos todos condenados?

   

La Huella Ecológica resalta la realidad de la escasez ecológica, lo que puede ser tan desconcertante como preocupante. La existencia de un sobregiro global sugiere que la sociedad humana necesitará hacer cambios to significativos a las formas de vida a las que estamos acostumbrados si quiere crear un futuro sostenible. Cuentas de la Huella Ecológica que sean sólidas y precisas pueden ayudarnos a tomar decisiones hacia la sostenibilidad, y puede mostrar cuantitativamente el impacto positivo de grupos, empresas y personas que toman decisiones que ayudan a ajustar las demandas humanas a los medios del planeta.

   

Parece que la Huella Ecológica ignora factores como la salud humana y el bienestar de la sociedad. ¿Éstos no son importantes para la sostenibilidad?

   

La Huella Ecológica no aspira a capturar todos los aspectos de la sostenibilidad, ya que la combinación de información tan dispar puede crear un indicador que sería demasiado difícil de interpretar y usar, en una forma agregada, para tomar decisiones. La Huella Ecológica responde sólo la pregunta sobre cuánta de la capacidad productiva del planeta está siendo ocupada para uso humano, y cómo es que esta demanda de capacidad productiva está distribuida por el mundo. La sostenibilidad significa vivir bien, dentro de los medios de la naturaleza, y la Huella Ecológica resalta una condición mínima que se orienta sólo hacia la segunda parte de esta ecuación.

   

Frecuentemente, la Huella Ecológica se usa acompañada de otros indicadores que describen el desarrollo o la calidad de vida, como es el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Adicionalmente, análisis comparativos de la Huella pueden resaltar disparidades en el consumo de recursos biológicos entre diferentes poblaciones, tales como naciones de alto y bajo nivel de ingresos. 

   

¿La Huella Ecológica determina qué es un uso “justo” o “equitativo” de los recursos?

   

La Huella ecológica es un instrumento de contabilidad que se basa en ciencia, el cual reporta el estado actual de la demanda de área productiva, además de quién la demanda, y la cantidad de área productiva disponible. Las cuentas de la Huella describen cuantitativamente la demanda de cualquier individuo o de cualquier población, pero no llegan a conclusiones ni hacen suposiciones en sí mismas sobre quién debe estar usando qué. Estas son elecciones sociales y políticas que la Huella Ecológica no puede hacer por sí misma. Mientras la Huella Ecológica puede ayudar a tomar decisiones informadas, las conclusiones sobre lo que representa una “parte justa” o un “uso equitativo” son elecciones morales y éticas, y las cuentas de la Huella Ecológica son de naturaleza descriptiva.

   

Precisión y Perfeccionamiento de los Datos

   

¿Qué tal precisas son las medidas de la Huella Ecológica?

   

Las cuentas actuales de la Huella Ecológica proveen un estimado sólido y agregado de la demanda humana sobre la biósfera comparada con la capacidad productiva de ésta. Como sucede con cualquier sistema de cálculo, las cuentas de la Huella están sujetas a la incertidumbre de los datos de la fuente, parámetros de cálculo, y decisiones metodológicas. Barras de error exactas o errores estándares de cálculo no han sido rigurosamente compilados, y todavía no ha sido llevado a cabo un estimado de incertidumbre completo, exhaustivo y cuantitativo. Varias organizaciones, incluyendo a Global Footprint Network, están buscando ubicar recursos para obtener estimaciones más precisas de esta naturaleza.

   

¿Cómo es que Global Footprint Network asegura la calidad de los datos?

   

Las cuentas de la Huella Ecológica de Global Footprint Network para las naciones se basan en conjuntos de datos internacionales bien establecidos, en su mayoría provistos por las Naciones Unidas y por la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas. Estos conjuntos de datos son oficiales, fácilmente accesibles y están disponibles en formato consistente para las naciones, permitiendo comparaciones entre los países. Los datos son tomados en cuenta en su valor aparente, excepto cuando existe un error sustancial ampliamente reconocido por la comunidad de investigación (por ejemplo, pesquerías históricas incluyen distorsiones o saltos de uno o dos órdenes de magnitud en el flujo de comercio en un mismo año). Global Footprint Network alienta a los gobiernos nacionales, oficinas de estadística y organizaciones de investigación a participar en revisiones colaborativas de la calidad de los datos y la metodología.

   

¿La metodología detrás de los cálculos de la Huella Ecológica todavía está cambiando?

   

Las Cuentas Nacionales de la Huella Ecológica, la base para todas las evaluaciones de la Huella Ecológica que se ajustan a los estándares, están sujetas a constantes actualizaciones y revisiones conforme nuevos datos están disponibles y se hacen avances metodológicos. Todos los cambios en los datos y los métodos en las Cuentas Nacionales de la Huella Ecológica son revisados y aprobados por el Comité de Cuentas Nacionales de Global Footprint Network, el cual consiste de los representantes de las organizaciones asociadas a la red.

   

Aunque los parámetros de cálculo y las fuentes de datos están siendo constantemente refinados, lo más importante es que el modelo conceptual detrás del análisis de la Huella Ecológica no ha cambiado sustancialmente desde que fue introducido. Desde ese entonces, las premisas básicas de la contabilidad de la Huella han sido examinadas y aplicadas por organizaciones, científicos, y gobiernos alrededor del mundo.

   

¿Los cálculos de la Huella Ecológica están basados en un juicio subjetivo sobre el estado del mundo o la supuesta necesidad de un activismo medio ambiental?

   

Como otros sistemas de contabilidad, tales como los Sistemas de Cuentas Nacionales y el PIB, las cuentas de la Huella Ecológica se construyen sobre una sola, y claramente definida, pregunta de investigación, y buscan proveer la mejor respuesta objetiva, transparente y científicamente posible. El proceso de inicialmente definir una pregunta de investigación involucra juicios normativos sobre la importancia de responder ciertas preguntas. Sin embargo, una vez que se identifica una pregunta de investigación, responderla es un proceso científico.

   

Las cuentas de la Huella Ecológica no dicen nada sobre qué debería ser, o qué es lo que una persona o grupo de personas debería hacer. Ellas proveen una respuesta objetiva y reproducible a la pregunta sobre cuánta capacidad regenerativa del planeta está ocupada por las actividades humanas. Ningún juicio normativo o basado en opiniones o ponderaciones es parte de la metodología de contabilidad de la Huella Ecológica. Por ejemplo, los factores de equivalencia que permiten que diferentes tipos de terreno se agreguen en la unidad común de hectáreas globales, están basados en mediciones empíricas de la productividad.

   

Como organización, Global Footprint Network no se involucra en la promoción medioambiental aparte de sugerir que el mantenimiento de cuentas ecológicas precisas tiene un rol importante en la toma de decisiones.

   

¿Se han establecido estándares para las evaluaciones de la Huella Ecológica?

   

El Comité de Estándares de Global Footprint Network ha publicado un documento de estándares oficial respecto a la metodología y comunicación de la Huella, incluyendo el uso de fuentes de datos, la derivación de factores de conversión, el establecimiento de límites en los estudios, y la comunicación precisa de los resultados (www.footprintstandards.org). Estos estándares son ampliamente utilizados por los socios de Global Footprint Network y por otros analistas que conducen investigaciones y evaluaciones sobre la Huella Ecológica. 

   

A un nivel nacional, Global Footprint Network mantiene las Cuentas Nacionales de Huella Ecológica, las cuales proveen resultados de referencia de la Huella Ecológica para 150 naciones de 1961 al 2005. Los datos y métodos utilizados en estas cuentas son supervisados por el Comité de Cuentas Nacionales de Global Footprint Network.

   

Carbono y Energía

   

¿La Huella Ecológica es lo mismo que la huella de carbono?

   

Recientemente, una variedad de organizaciones y gobiernos han comenzado a usar el término “huella de carbono” para referirse a las cantidades de emisiones de dióxido de carbono asociadas a una actividad, proceso o producto. Esta huella de carbono, medida típicamente en toneladas de dióxido de carbono, es un paso inicial para el cálculo de la Huella de carbono completa, que a su vez es una pieza de la Huella Ecológica total. Una Huella de carbono convierte las toneladas de dióxido de carbono liberadas en la demanda que esto significa para la capacidad biológica, medida en términos del área total, en hectáreas globales, requerida para absorber estas emisiones de carbono.

   

La Huella de carbono agrega valor a los datos simples sobre emisiones de carbono de dos formas:

   

       

Agua

   

¿Cómo es que la Huella Ecológica toma en cuenta el uso de agua?

   

La Huella Ecológica de un recurso biológico representa la cantidad de tierra y agua biológicamente productivas requeridas para producir dicho material. Aunque el agua dulce es un recurso natural que recorre un ciclo a través de la biósfera, y relacionado a muchos de los bienes y servicios críticos de la biósfera, no en sí misma un material hecho mediante un área biológicamente productiva, o un desecho absorbido por esta. Los ecosistemas simplemente no crean agua de la misma manera como crean madera, pescado o fibras.

   

Como resultado, la Huella de una determinada cantidad de agua no puede ser calculada con valores de rendimiento de la misma forma que una cantidad de cultivo o madera. Cuando se reportan los valores para la “huella del agua”, éstos se refieren comúnmente a la medida del total de litros de agua consumidos, o a la Huella Ecológica necesaria para que una empresa de servicios públicos provea una determinada cantidad de agua. Una huella del agua también puede calcularse basándose en el área de cuencas o de recarga necesaria para proveer una determinada cantidad de agua. No obstante, el área que se obtiene de este cálculo, no puede ser añadida a la Huella Ecológica de otras áreas terrestres, ya que esto daría lugar a un doble conteo (un bosque, por ejemplo, puede ser utilizado tanto para la producción de madera y para la provisión de agua, pero sumar estos dos valores contaría dos veces la cantidad de bosque disponible).

   

Las cuentas de la Huella Ecológica reflejan directamente la influencia de la disponibilidad de agua sobre la biocapacidad de los ecosistemas. Los estimados de la cantidad de biocapacidad de depende del suministro de agua dulce, o de la capacidad perdida asociada al uso de agua para propósitos no bioproductivos, pueden ser calculados. Dado que la relación entre el agua dulce y la capacidad biológica es altamente específica de acuerdo a la localidad, este análisis necesitaría ser completado a una escala regional o local en base a cada caso.

   

Biodiversidad

   

¿Cómo se relaciona la Huella Ecológica a la biodiversidad?

   

La Huella Ecológica no es un indicador del estado de la biodiversidad, y el impacto de una actividad o proceso particular sobre la biodiversidad no afecta directamente el cálculo de la Huella Ecológica para esa actividad. Dados los mismos rendimientos, por ejemplo, la Huella Ecológica de la madera del Consejo de Administración de Bosques (FSC en inglés) y de la madera no certificada es idéntica. Estas dos prácticas tendrán consecuencias muy diferentes para futura capacidad disponible del bosque productor de madera, lo cual puede verse reflejado en evaluaciones futuras de la biocapacidad pero no en cuentas actuales de la Huella Ecológica.

   

A pesar de no ser una medida directa de la biodiversidad, la Huella Ecológica apoya la evaluación y conservación de la biodiversidad de dos importantes maneras. Primero, la Huella Ecológica puede ser utilizada como un indicador a gran escala de las causas o presiones subyacentes que causan la pérdida de biodiversidad. Es por esta razón, que es que los proceses del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y la Racionalización de los Indicadores de la Biodiversidad Europea (SEBI en inglés) han adoptado la Huella Ecológica como indicador de la presión sobre la biodiversidad.

   

Adicionalmente, la Huella Ecológica también puede ser utilizada para traducir el consumo de determinada cantidad de material (como un kilogramo de papel) al área terrestre específica local de donde fue recolectado (como un metro cuadrado de bosque en Finlandia). Después de esta traducción inicial, indicadores e instrumentos de evaluación complementarios pueden ser utilizados para medir el impacto sobre la biodiversidad asociado a la recolección de ese ecosistema. Este enfoque ha sido utilizado en las contribuciones de Global Footprint Network al programa de Consumo y Producción Sostenible del Departamento para Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA en inglés) del Reino Unido.

   

Contaminantes y No renovables

   

¿Cómo es que la Huella Ecológica toma en cuenta la polución y los desechos tóxicos?

   

Tóxicos y contaminantes emitidos por la economía humana que no pueden ser absorbidos o descompuestos de ninguna forma por procesos biológicos, como muchas variedades de plásticos, no pueden ser asignados directamente con una Huella Ecológica. Como la Huella Ecológica mide el área requerida para producir un material o absorber un desecho, materiales tales como el mercurio que no son creados mediante procesos biológicos ni absorbidos por sistemas biológicos no tienen una Huella Ecológica definida (aunque su extracción, procesamiento y transporte puede tener una Huella de carbono, por ejemplo). Muchas de las preocupaciones más importantes que rodean a los materiales tóxicos, como los futuros riesgos de almacenamiento y el impacto sobre la salud humana, son mostradas por otros indicadores aparte de la Huella Ecológica.

   

Muchos de estos materiales pueden causar daño a los ecosistemas cuando son liberados en el medio ambiente, sin embargo, esta pérdida de biocapacidad resultante puede ser medida utilizando la contabilidad de la Huella Ecológica y ubicada en la actividad que causó la emisión del contaminante. Las relaciones entre la polución y los daños a los ecosistemas son específicos para cada área, intensivos en datos y difícil de calcular en la práctica. No obstante, aunque no se haga ningún tipo de cálculo, cualquier pérdida de biocapacidad asociada a la emisión de contaminantes puede reflejarse en futuras evaluaciones del área afectada.

   

Estamos utilizando muchos de nuestros recursos no renovables tales como el cobre, estaño, carbón y petróleo. ¿Cómo mide la Huella Ecológica este agotamiento de los recursos?

   

Como la Huella Ecológica mide la demanda sobre la capacidad productiva de la biósfera, los materiales que se extraen desde fuera de la biósfera (como el cobre y otros minerales que extraídos debajo de la tierra) no tienen un valor de rendimiento que pueda ser utilizado para traducir su creación en un área productiva. Por lo tanto, una tonelada de cobre no tiene una Huella Ecológica como la tendría una tonelada de madera, la cual requiere área bioproductiva para su creación. Sin embargo, existe una Huella Ecológica asociada a la energía y a otros materiales usados en la extracción, refinamiento, procesamiento y transporte de estos recursos minerales, y al sumarlos son frecuentemente reportados como la Huella del mineral. Adicionalmente, cuando materiales de minería tales como mercurio y arsénico entran al medio ambiente, pueden causar daño y una pérdida de productividad.

   

Recursos combustibles fósiles no renovables son tratados de forma diferente a otros minerales, ya que en realidad representan material antiguo de origen biológico, y su combustión emite un material, dióxido de carbono, que es parte de los ciclos materiales de la biósfera. La Huella del carbono liberado por la combustión de combustibles fósiles está por lo tanto definido como la cantidad de área requerida para absorber este desecho y evitar su acumulación. Un método alternativo sería calcular el consumo de combustibles fósiles de acuerdo al área productiva requerida para regenerarlos, lo cual resultaría en una Huella de carbono cientos de veces más alta que el cálculo actual.